Google+ Budismo / Masajes Eroticos Madrid | Erotic Massages Madrid Budismo

Budismo religiones


 

Los comienzos del Budismo

Siddhartha Gautama nació con toda probabilidad a mediados del siglo VI a.C. en Kapilavastu, capital por entonces del reino de los sakya. Gautama era hijo primogénito de la pareja real integrada por el soberano Suddodhana y su esposa Maya-Devi. La tradición afirma que su nacimiento se produjo al aire libre, en el jardín de Lumbini, ubicado en el cruce de los cuatro puntos cardinales. Ambas razones (su etnia y su casta) dieron origen a los primeros nombres con los que se conoció durante su vida pública, que inició a los 35 años de su edad, tras abandonar palacio e iniciar un largo periodo de meditación. Entre sus devotos religiosos, se le identificaba con el nombre de Sakyanumi, que significa literalmente “El santo de los Sakya”. Mientras entre los laicos, Gautama se convirtió en “el príncipe Siddhartha”, apelativo nobiliario con el que también se le menciona en las crónicas occidentales más antiguas que hacen referencia a su persona.

El Budismo Sinddartha Gauthama

De todos modos, su universalidad, que comenzó a extenderse sin pausas algunos siglos después de su muerte (datada hacia el 478 a.C., cuando ya era octogenario, en las afueras de la ciudad de Kusinagara), está asociada sobre todo a la categoría espiritual de Budha que alcanzó la ancianidad.

El término “Budha” procede del sánscrito bodhi (lucidez)

Y de él poseriormente derivó la palabra buddha que puede traducirse como “lúcido” o “iluminado”. Budha, pues, designa el más alto estadio que puede alcanzar la condición humana, cuando esta se libera de todo saldo karmático (el “karma” es la sucesión y conjunto de actos cometidos durante el transcurso de la vida) y del consiguiente ciclo angustioso de las transmigraciones (o samsara), encontrándose, por consiguiente, en condiciones de acceder al nirvana.

Con independencia de la multitud de elementos inéditos que aportó Budha a la evolución del pensamiento humano (la profundidad de su filosofía no es inferior a la de sus antecesores presocráticos o a la de sus contemporáneos Platón y Aristóteles) hay que hacer hincapié aquí en los últimos conceptos mencionados, no sólo porque resultan esenciales para la comprensión del tantrismo, sino porque occidente los ha divulgado de forma adulterada.

En ningún momento Buda plantea la existencia (ni la inexistencia) de un Dios único, tal como así sucede en el caso de las religiones mosaicas o en las conepciones politeístas. Al contrario: su reflexión se centra en el intento de comprender la experiencia humana, y en la búsqueda del camino adecuado para paliar las limitaciones y el dolor inherentes a esta última.

templo budista tailandia

 El concepto de karma no debe asociarse a la culpa ni al pecado

Sino a la totalidad de los hechos que nos acontecen, tanto los elegidos como los accidentales. Estos hechos pueden alejarnos o acercarnos a la lucidez que nos permitirá, progresivamente, descartar los equívocos en beneficio de los aciertos.

De ahí que tampoco el samsara o ciclo transmigratorio resulte equiparable a nuestras concepciones del purgatorio o del iniferno, ya que no se trata, en ningún caso, de un castigo sino de un proceso derivado de una realidad irrefutable: la brevedad de la vida, y su sometimiento a las etapas fisiológicas. Todo ello convierte en imprescindible la sucesión de oportunidades que significan las reencarnaciones , reencarnaciones que se producirán hasta que el ser supere los fallos, las contradicciones y los inevitables actos reiterativos de sus sucesivas experiencias vitales, y se encuentre en condiciones de acceder al nirvana.

Este último concepto,  frecuente y equivocadamente asociado con la nada, o en el más condescendiente de los casos, como el paraíso que equivale en realidad a una suerte de permanencia indefinida en la ausencia de necesidades que se presume que se resume en tres aspectos:  supresión del dolor; relajado control sobre el deseo; y desaparición de la ignorancia. Buda comprendió la auténtica naturaleza del dolor y de la angustia, y compartió con Aristóteles la ciencia como creciente paliativo a las desdichas producidas por la precaria condición humana.

Hay que tener en cuenta que para el auténtico budismo la clave de la existencia consiste en no convertirse en esclavo del deseo, no para suprimir este último de nuestras vidas sino más bien para disfrutarlo desde el conocimiento.
Os dejamos, a continuación, con una entrevista contemporánea a un budista traducida.


Related Posts

¿Qué es el Tantra?
Masajes

Comments are closed.